Energía solar
Zanahorias moradas, puerros y 170 kWp: Así hemos impulsado el crecimiento de MuñozVal
26 DE ENERO DE 2026
Si hay un sector que no entiende de "pausas", es el agroalimentario. En el campo, si la planta crece, tú tienes que crecer con ella. Y eso es exactamente lo que le pasaba a MuñozVal, una empresa hortofrutícola en Valdestillas (Valladolid) que cultiva zanahorias y puerros de primera.
Tenían un bendito problema: estaban creciendo. Pero crecer duele si tu infraestructura energética no te sigue el ritmo.
Estaban casi al límite de su potencia demandada. Necesitaban más energía para dar cobertura a su nueva maquinaria y a su aumento de consumo. La solución no era pedirle más a la red (y pagar más), sino pedírselo al sol.
Ahí es donde entramos nosotros (y tú).
El dolor de crecer (y cómo curarlo con energía)
MuñozVal estaba en plena expansión. Su maquinaria nueva y el aumento de la producción exigían más energía, pero se toparon con un muro invisible: estaban casi al límite de su potencia demandada.
Cualquier empresario industrial conoce ese momento de vértigo. Necesitas dar cobertura a tu nueva maquinaria, pero tu infraestructura energética actual no te sigue el ritmo. La solución tradicional habría sido descolgar el teléfono, llamar a la compañía eléctrica y pedirle más potencia a la red (asumiendo, claro, una factura mucho más dolorosa mes a mes).
Pero en MuñozVal decidieron mirar hacia arriba. La solución no era pedirle más a la red, sino pedírselo al sol.
Cuando la "precisión suiza" se encuentra con la realidad
En y tú, nos enorgullece nuestra velocidad. Nos gusta la ejecución milimétrica: entrar, montar y salir. Es nuestro estándar de "precisión suiza". Sin embargo, la realidad de un negocio vivo a veces requiere otra virtud mucho más difícil de encontrar en el sector: la adaptabilidad absoluta.
El proyecto de MuñozVal se convirtió en un máster de flexibilidad para nuestro equipo. No fue una carrera de velocidad, fue una carrera de fondo que se coció a fuego lento, desde febrero hasta octubre. ¿Por qué? Porque preferimos hacerlo perfecto a hacerlo rápido.
Tuvimos que adaptarnos a dos momentos críticos:
Paciencia estratégica: Tuvimos que parar el proyecto y esperar el momento justo mientras el cliente confirmaba la resistencia de su cubierta. La seguridad va antes que cualquier plazo.
Recálculo sobre la marcha: Cuando MuñozVal decidió aumentar la capacidad de su transformador, no nos echamos las manos a la cabeza. Cambiamos todo el esquema de conexión para que encajara como un guante con su nueva realidad.
El objetivo era asegurar que, cuando llegara el momento de la verdad, todo saliera rodado.
286 paneles y ni una sola zanahoria detenida
Cuando finalmente tuvimos luz verde, sacamos el cronómetro. El montaje real nos llevó unas 5 semanas. Y aquí es donde los datos se vuelven impresionantes:
Potencia instalada: 170,17 kWp.
Tecnología: 286 paneles solares trabajando a pleno rendimiento.
Pero, sinceramente, la cifra de la que más orgullosos estamos es CERO. Cero interferencia. Cero parones.
Mientras nuestro equipo subía paneles y tiraba metros de cable en la cubierta, abajo, en la nave, la vida seguía. Las zanahorias y los puerros seguían entrando, procesándose y saliendo sin parar. No hubo ni un minuto de parón en su producción.
Logramos ser invisibles para su operativa, pero imprescindibles para su futuro.
Más que ingenieros, compañeros de viaje
¿El resultado final? MuñozVal ahora tiene la energía que necesitaba para seguir creciendo, ha eliminado el miedo a los límites de potencia y disfruta de una factura eléctrica mucho más amable.
Este proyecto nos sirvió para demostrar algo fundamental en nuestra filosofía: en y tú no solo somos buenos ingenieros; somos buenos compañeros de viaje. Entendemos que tu negocio está vivo y que los planes cambian. Y si tú cambias el plan, nosotros no nos quejamos: nosotros reajustamos la brújula.